Se salen, no tenían que matarlo, yo le iba a él, yo lo quería, odio a quienes lo mataron, los odio, ellos no son de mi religión, nunca los perdonaré, mataron al bueno, ellos fueron los malos.

DIOS: Cálmate Cristo...

CRISTO: ¿Cristo yo? ¡Cristo él!
Acabado recién comienzo, terminado empiezo en cero. carga de pasado, acumulación de tristezas inútiles e innecesarias, demonios infantiles que vuelven siempre porque son siempre dueños del tiempo que recorremos. Líquidos clásicos que hunden lo poco que aún respira. No me detendré a pensar ni un momento, correré por la mente de la misma manera que corro en el espacio, definitivamente con obstáculos en el camino, pues no existe la linea recta ni el camino perfecto. Por nuestras lineas nos conocemos, se cruzan sus viboreos, sus formas de ser similares a los ríos que nacen de las nubes.

Abrí los ojos temprano para ya verte Sol, dejé descansar a mi paz, la mandé a disfrutar su propia mañana, libre de mi y de mi guerra enfermiza. Demonios infantiles, siempre presentes en el único momento, hecho que todo vuelve relativo. Ya deberían calmarse,  ya parece que su comienzo nunca terminará, siempre una nueva verdad está próxima. Sublime y nefasto son los dos únicos lados del alma humana, la Luna y la Noche.

Las Estrellas, la Luna y el Sol siempre han sido del mismo color.
Sueño perdido en tus soledades ocupadas, en tus tardes nubladas de hierba, una linea en un camino cobarde donde las palabras correctas se fueron montadas en luces anaranjadas que seccionaban nuestras almas.

Sediento y sin ningún segundo de duda. Quizás yo también huyo con la luz a la seguridad de mi jaula, al paraíso con mi dios.

Miles de ojos en las cabezas de miles de gatos, ojos verdes, ojos claros, ojos cafés, ojos casi negros.

No existo, en ningún lugar existo, en todos lados soy una gota de río, corro transparente, sin ser detectado, nadie supo si me conoció de día o de noche.

Al final del día, dios, el hijo de la noche, padre de la gravedad, llegó con su piel, el máximo momento de la caricia, su cabello hecho de noche por supuesto,

Y a dios le gustó que sus hijos lo vieran y vio también que todo esto fue bueno para él.
Luz, apenas te ríes y ya perdí la descripción de tu sonrisa. Le perdí el significado a tus ladridos, cápsulas de tiempo que resurgen siempre de los muertos, irónicamente nunca oscuras, siempre brillantes, miedos de sueño, mares de sueños, todo se vale, nunca nada termina ni la burla ni la sospecha,, después de esto, supongo que debo ser un poco más fuerte mañana.

Cambio de ojo, cambio de mirada, el climax de la filosofía animal contemporánea, el mismo problema desde el precámbrico. Evolución si pero perfección no. Solo muerte y silencio, pre poesía, lava, luz que va y viene, la misma mañana, ciertas cosas nunca cambian. Lo mismo, repetición, siempre lo mismo. Nunca cambia el agua del río, siempre te bañas en la misma agua. Nada cambia, ni los colores ni el tiempo. Solo tu y la tinta sobre todo mi tiempo. Todo mi tiempo es tu historia.
no recuerdo como escribir poesía, se me olvidó o a lo mejor es que ahora me resulta insignificante, no lo es, pero así me resulta. Así me llega su mensaje loco, así nace, quedándose callado. Así fue hasta hoy, mejor dicho, hasta hoy que lo descubro, hasta hoy que todo lo revelo.

El color inicia hoy, en esta ebriedad.

Los raros somos nosotros, nosotros que no descendemos amigablemente el cerro con ellos, nosotros que nos quedamos inmóviles durante meses. Sigo inmóvil, mi historia es inmóvil, la poesía es inmóvil.

Este es un nuevo intento de describir el presente inmóvil.
 
Licencia de Creative Commons
Algo y Universo by Felipe de Jesús Robles Figueroa is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en algoyuniverso.blogspot.com.